miércoles, 21 de agosto de 2013

“En el paraíso" Segunda parte:

Misma ventana, misma brisa y mismo insomnio, y cómo no podía dudarse, mismo paraíso.

Maleta hecha, y dentro he metido ropa, zapatos y mis ganas de irme. Lo bueno que tiene el paraíso es que tienes todo el tiempo del mundo para pensar, y precisamente eso es justo lo malo que tiene, demasiado tiempo para pensar.
Me voy de escapada, me voy a un rincón perdido y lejos de mi rutina. Me voy a ver si tengo suerte y además de tener aire y ambiente nuevos, pego el pelotazo y también tengo nuevos pensamientos. 
Que aquí ya está todo perdido, que ya ni siquiera quedan las cenizas, se las llevó la brisa de mi ventana después de  un escarceo amoroso con su silencio. No es que me rinda, es que me voy a mi casa aburrida de esperar a un cobarde que no se presentó a la batalla. 
Me voy, como quién se iba a las Américas a probar suerte, ellos a ganar dinero y yo simplemente a ganar.
Aquí está el final del capítulo.
Hasta muy pronto... paraíso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.