miércoles, 6 de febrero de 2013

shs, shs... ¡Qué viene, qué viene!

¡Mi querido rincón! ¡cómo te he echado de menos! Aquí estoy, he vuelto y para quedarme...
Para tu consuelo todo sigue igual, gente que sigue cambiando según de dónde venga el aire, personas que siguen decepcionando y muchas otras que sorprenden cada día más gratamente. 
Aunque mi mente está en blanco, mis ideas se han ido de vacaciones, no te preocupes... He vuelto.
xoxo

martes, 31 de enero de 2012

¡Me gusta tó!

Familia numerosa, en una casa de costumbres, en la ciudad de costumbres por excelencia.
Yo crecí viendo como mi hermano el mayor se volvía loco con las letras de una comparsa de un tal Martínez Ares.
Después llegaba cuaresma, y cuando ya abría el naranjo sus flores, dejando un aroma inconfundible por los callejones de un barrio de Santa Cruz, no era el perfume del azahar, era Sevilla pura colándose dentro de sus sevillanos. Llegaba el 3 de Marzo y mi casa olía a miel, ya estaban las torrijas preparadas, como todos, absolutamente todos los años.
Semana Santa, Domingo de Ramos, y después de ir a misa, me voy a un rincón de San Martín, a casa de una familia, que a parte de llevar Blanco de apellido, también lo llevan como silencio, y donde se respira tradición por cada una de sus esquinas. Llega el Miércoles Santo y mi salón se llena de túnicas color azul de abotonadura blanca muy bien planchadas, faja y costal, hoy nos vamos al Arenal, aquel barrio donde se crío mi padre y donde perdió el sentío por una Morena a la que guardan dos angelitos jugando a toreros. El Jueves Santo es puro espectáculo ver a mi madre, morena de pelo negro y ojos verde agua, ponerse una mantilla negra y que salga derrochando elegancia a cada paso. Caerá la noche, e iremos a casa del abuelo, junto a la Magdalena, unos a prepararnos para la Madrugá del Viernes Santo, mi hermano para que mi abuelo y mi madre le echen la túnica del Gran Poder, eso quedará por siempre en su memoria.  Y volveremos a ver andar al nazareno, y a mi padre se le cortará el aliento cuando llegue la Reina de la Calle Pureza, aquella virgen guapa a la que su madre le cantó saeta...
Aún estamos guardando túnicas, que mi madre ya saca los trajes de volantes, mi hermano el mayor afina la guitarra, mi hermana saca flores y mantones, y mi hermano va poniendo libros en el ala del sombrero, y sacando chaquetillas. Y es que yo desde mi ventana veo como Sevilla baila por sevillanas en un Real compuesto por calles de adoquín y albero y cielo de farolillos.
Ha llegado mayo, y empezamos a desesperar, esto si es lo que hemos contado día a día, mi padre saca sombrereras, engrasa zahones, "Cristina, venga que tenemos que ir a limpiar la carriola, que se nos echa el tiempo encima", mamá ya tiene hecha la manteca colorá con lomo y las batas bien planchás, ya solo hay que llevarle a Fulgencia y Manué los havios pa´las comidas. Jueves por la mañana y cada uno nos colgamos nuestra medalla, nos vamos a la misa de Romeros, que Sevilla señores, ¡se va al Rocío!. Y jamás hemos pisado camino, si no es con el mismo nombre que lleva nuestro rincón del patio, Cristina y Antonio.
Señores, con una casa y familia así, que venga alguien y me explique, como no va gustarme todo.. ¡y a quién no le gustaría!

lunes, 26 de diciembre de 2011

Quiero engañar, como mienten los hombres.

Esto no es una crítica hacía el género masculino, quiero aclararlo, sino es una curiosidad, es más, creo que hasta admiración. Me encantaría tener esa facilidad que tenéis vosotros. Poder decir cosas sin sentirlas, oye que parece fácil, pero prometo que yo lo he intentado y no puedo. Soy incapaz de embaucar a alguien con sutiles palabras ya tan ensayadas que salen sin pensarlas si quiera, de hecho puede que media hora más tarde no tengan ni idea de lo que han dicho, es como dar dos besos para saludar, que cuando hay un grupo grande ya no sabes a quién se los has dado y a quién no.
Probablemente la mayoría de las mujeres (digo mayoría porque hay algunas que su lado masculino lo tiene más desarrollado de lo normal) no seamos capaz de hacer eso, por la sencilla razón que no buscamos más allá de una relación recíproca en distintos sentidos:
Yo te quiero, tú me quieres.
Yo soy fiel, tú también.
Respeto y confianza mutua.
¿Parece sencillo? A día de hoy una relación que contenga esos requisitos es pura especie en extinción. Los que tienen una relación en la que falla algo de lo anterior pondrá una sonrisa pero de ojos tristes. Quién tenga la maravillosa suerte de tener todos los números del cartón, cabe la posibilidad de que deje de leer bastante satisfecho por lo que tiene. Lo acepto, porque yo sería la típica que tendría miedo de que alguna se escapará y seguiría leyendo, pero tú eres valiente. ¿ah pero sigues aquí? Vale, seguimos.
Lo que iba diciendo, no se tiene o no se quiere perder.
Sin embargo la mayoría de los hombres, no le dan importancia, siempre y cuando sean ellos quienes las incumplan. Ejemplo: Yo no te quiero tanto como te digo, tienes que respetar que salga con mis amigos y amigas. Pero tú como me quieres, tienes que guardarme un respeto, y eso de ir con amigos, dios... ¡cómo se te ocurre!
Que bonito, eso es amor, confianza, respeto... olé eso es una relación en condiciones.
¿Lo malo de todo esto? pues que una tiene la mala suerte de encontrarse con más piltrafas consecutivos de los que debería, y cuando llega uno medio decente cuesta la misma vida confiar, y encima mientras él tiene que poner algo de esfuerzo para que le eches cuenta, ¡hay que ver lo malas que sois las mujeres! ¡lo que nos hacéis sufrir!, y a ti te empieza a entrar una mala leche y unas ganas de acordarte de todos los de su familia increíbles, pero eres señorita y guardas compostura.
Comprendo que cuando pase eso, los hombres penséis que somos complicadas, pero no, eso es miedo, miedo a fracasar, otra vez, miedo a que nos hagas daño.
Pero para complicados vosotros. Buscáis lo que no tenéis, lo conseguís y lo tratáis mal, y cuando veis que se va, sois egoístas y decís lo que la otra persona quiere escuchar para que se quede a vuestro lado. También están los de no te quiero cerca, pero tampoco lejos. Ni contigo ni sin ti. Mucho te quiero perrito, pero lo que se dice pan, poquito.
¿Ya está bien no? ¿dejad de engañar ya, no? algún día os devolverán todas las vuestras en una. Puede que simplemente algún día maduréis y aprendáis a tratar a otra persona como un ser con sentimientos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

DE FRENTE

Libres opiniones que surgen de la mala prosa de cualquier sin vida propia.
Gracias a Dios tengo una familia, espectacularmente maravillosa, que otros no tienen, amigos incodicionales, que otros mmm... no tienen, y además de todo, una conciencia de lo más tranquila gracias a que no gozo de maldad.
Yo doy la cara, lo mismo que digo por detrás, lo digo por delante, no me escondo en el anonimato. Con la cabeza bien alta puedo andar tranquilamente.
Hay gente tan cobarde, que me da hasta pena, que está tan solo, y envidia tanto la vida de otras personas. Está vacío, no tiene nada por dentro, solo envidia y prepotencia, cuando no es nada para nadie. Yo no estoy sola, pero a veces pido soledad, que cuando se está continuamente con gente se agradece tener un poco de intimidad. Son cosas distintas. Lo que para mí es un opción ocasional, para otros es una obligación.
Que tener amigos de copas, es fácil. Lo difícil es tener amigos de verdad, y yo presumo de eso. El día que determinadas personas puedan decir eso.
Atácame si quieres, por detrás si no eres capaz de mentirme a la cara, que a palabras necias, oídos sordos. Yo al contrario que tú, aunque pienses lo contrario, no estoy sola cariño, y además, fíjate lo que te voy a decir, soy feliz. Yo también te quiero.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Soy una malpensada...

Haciendo referencia a la entrada anterior, estar decepcionado es un verdadero asco.
Si estás triste, lloras y te desahogas. Si estoy enfadada, mi inspiración se viene arriba y al menos me salen buenas entradas, y si estoy alegre, es una buena sensación de alegría. Pero estar decepcionado es ir con la cara de limón todo el día, sin ganitas de ná.
Creemos que conocemos a una persona, y resulta que es un completo desconocido. Puede tener dos caras, o tres, incluso más de las que lleguemos a ver. Y es que ya lo dice el refrán... Piensa mal, y acertarás.
Fijaros mi inocencia, poner mi confianza en manos agrietadas. Poner mi mano, no en el fuego, sino en el infierno si hacía falta. Todo para que después me den un par de palmaditas en la espalda y me abran la puerta para salir. Pues no te molestes en abrirla, no vaya ser que te lastimes la muñeca al girar el pomo, ahorrate el esfuerzo, que no es que no vaya a entrar, sino que ni siquiera estoy en el rellano, ni volveré a tu portal.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Primos hermanos de Pinocho

Quiero contar todo lo que me pasa por la cabeza, y me siento tan impotente. Bueno, primero pediré disculpas por tener "mi rincón" tan abandonado, pero no dispongo de mi ordenador desde hace meses. Vuestro verano ¿qué tal?, espero que estupendo, ¿yo? los he tenido mejores la verdad.
La gente de mi alrededor ha cogido la tonta manía de decepcionarme, y así llevan toda la temporada, cayendo unos tras otros. Cada decepción distinta, amigas que se arriman al sol que más calienta, amigos que se arriman a la que más calienta. Después han estado las "victimitas" de mira lo que he hecho, pero yo te quiero mucho, y yo en ese momento me planteo la cara de imbécil que debo de tener para que piensen que yo eso me lo creo. Pero por el resto, mi verano bien, tranquilo... no me voy a quejar la verdad.
Ahora que el tiempo ha cambiado y mi manera de ver las cosas parece que también, ahora que no me apetece salir de mi casa, que mis ánimos están en crisis, mis pensamientos agotados y mis sentimientos en huelga, ahora, justo ahora, solo quiero estar sola y que nadie me hable.
No daré mi opinión, porque a nadie le importa lo que yo piense. Cada individuo es plenamente libre de hacer lo que le plazca, yo de acuerdo o no, lo respeto. Esto quiere decir que no quiero ningún tipo de represalias con mi manera de actuar a partir de ahora, porque yo también soy libre de hacer absolutamente lo que me de la gana, mientras que no me meta en tu vida, ni se os ocurra decir nada.
Yo haré las cosas mejor o peor, seré buena o mala, pero resulta que desde hace dos veranos he aprendido que lo que yo hago pensando en mí, también lo sufren los que me quieren, a día de hoy soy incapaz de hacer nada sin antes pasear por mi cabeza una a una sus caras. Pero claro cada cual tiene su manera propia de pensar...
A partir de hoy, hay muchas caras que no recordaré, ya que esas personas no han pensado en mí, o sí lo han hecho les ha importado lo mismo que mí el rescate de un loro, yo no voy a pensar en ellas, ni tener consideración ni compasión. ¿Suena egoísta? ¿prepotente? ¿sangre fría quizás?, diganselo a mi espalda que está llenita de cuchillos, y comprobarán que la escarcha no es capaz de brotar de una llaga. Seguramente sean los dolores causados que ya me hacen hasta delirar.

miércoles, 13 de julio de 2011

Un año

Quisiera dejar, como recuerdo a una persona que jamás podré olvidar, algo que escribi hace poco más de un año, y lo dejo hoy pocas horas antes de sentarme ante su queridísimo Gran Poder para recodarle de una manera especial.

Siempre Presente

Hoy se me ha ido una parte de mi orgullo. ¿Saben que significa la palabra "SEÑOR"? Si lo saben decirles que para mí y para todo aquel que conoció a mi abuelo Antonio, él era el mejor ejemplo ilustrado de dicha definición. Jamás tuvo malas palabras para nadie, ni delante ni detrás, mucho menos buenas si no las pensaba. Amante de los toros y del Sevilla Fútbol Club, con más de 50 años de hermano del Gran poder, su Señor de Sevilla, debilidad por su nieto mayor, mi hermano Antonio Javier, feliz si tenía una copita de vino blanco en la mano, y aún más si se tomaba unas gambitas en taboada, Umbrete "Ciudad del Mosto" donde le encantaba estar y tenía su rincón, "La Candela". Su vida podríamos decir que fue de categoría para arriba. Vivía en la calle Álvarez Quintero, donde también tenía su famosa "Joyería Rojas", y todos los días a eso de la una y media de la tarde tras cerrar la joyería se iba a Casa Robles a tomarse su copa de Barbadillo y su tapa de queso con su amigo Juan. En esa misma calle todas las noches sobre las diez pasaba horas y horas discutiendo en la cocina con su cuñado Antonio Suarez si Paco Camino o Curro Romero, si Betis o Sevilla, pero ambos unidos por el vino. Sabía comportarse en cualquier sitio, era sereno y solo llamaba la atención por su gran educación con todos. Vivió como quiso, y quitando la pronta desgracia de su viudez, disfrutó y saboreó cada momento. Después de sus últimas palabras hacía mí apenas sin aliento ayer tarde "Chica estás muy guapa.." hoy día 9 de Julio, a sus maravillosos 91 años ha fallecido Don Antonio Rojas González, dejando un terrible dolor en su familia y gran vacío en su ciudad. Mañana después de despedirlo se reunirá con su querida Maruja. Siempre se te echará de menos en cada comida de reyes todos los 6 de enero: BRINDO POR NOSOTROS Y PARA QUE EL AÑO QUE VIENE NO FALTE NINGUNO, PERO SI ALGUIEN FALTA... QUE NO SEA YO.
Te quiero