miércoles, 21 de agosto de 2013

“En el paraíso" Segunda parte:

Misma ventana, misma brisa y mismo insomnio, y cómo no podía dudarse, mismo paraíso.

Maleta hecha, y dentro he metido ropa, zapatos y mis ganas de irme. Lo bueno que tiene el paraíso es que tienes todo el tiempo del mundo para pensar, y precisamente eso es justo lo malo que tiene, demasiado tiempo para pensar.
Me voy de escapada, me voy a un rincón perdido y lejos de mi rutina. Me voy a ver si tengo suerte y además de tener aire y ambiente nuevos, pego el pelotazo y también tengo nuevos pensamientos. 
Que aquí ya está todo perdido, que ya ni siquiera quedan las cenizas, se las llevó la brisa de mi ventana después de  un escarceo amoroso con su silencio. No es que me rinda, es que me voy a mi casa aburrida de esperar a un cobarde que no se presentó a la batalla. 
Me voy, como quién se iba a las Américas a probar suerte, ellos a ganar dinero y yo simplemente a ganar.
Aquí está el final del capítulo.
Hasta muy pronto... paraíso.

martes, 20 de agosto de 2013

“En el paraíso" Primera parte:

Ahora que la ventana está abierta, que entra una suave brisa, que no se escucha nada, y que te echo de menos. Ahora que el insomnio ha vuelto, que la felicidad llama a la puerta, ahora que empiezo a olvidar momentos tuyos. Ahora que me muero por saber cómo estás, ahora que está acabando el verano, ahora que todo empieza a rodar, ahora que voy a escaparme donde nadie me va encontrar... Ahora, justo ahora, tengo tu mirada clavada en mi mente.

Que caprichosa la vida, en este momento quiere darme alas que es cuando más deseo unas cadenas. Que no, que esto no puede ser así siempre, que yo debo tener el destino de otra persona por error. Si nada cuadra, si no tuvo lógica lo que pasó, ni que estés tan lejos...

¿O acaso te pedí que te fueras?

jueves, 28 de marzo de 2013

Adiós amor. Bey bey bombón. Ciao la mia vita.



Corazón, tú aún a medio hacer, y la de retales que tienes ya cubriendo pequeñas taras.

He decidido que prefiero no verte. No haces de mí una persona mejor, todo lo contrario, sacas lo peor, lo que ni siquiera soy, como los celos o la rabia. ¿Acaso mereces tener todo lo que sostienes en tus manos de mí, sin darme como fianza ni la pequeña limosna de la ilusión?
Soy vida pura, y tú me nublas día sí, día cualquiera, sin saberlo. Pues hoy amanezco yo como el sol de mi ventana, desprendiendo rayos de luz por cada rincón de mi piel, con los ojos brillantes de no poder contener dentro todo lo que tengo para regalar, pero para alguien que lo vea, que tú ya estás tan ciego que cualquiera te sirve de lazarilla de noche. Por eso prefiero no verte, antes de odiarte por lo que has hecho de mí con solo mirarme.
La barra de la pérdida del tiempo se está convirtiendo en un vago recuerdo del pasado. Que me queda tanto por delante que siento como si fuera a tirarme de un avión en paracaídas.
Pobre de mí, que torpe he sido, que ahora escribiendo esta despedida, caigo en la cuenta de que todo este tiempo que me ha castigado la soledad, fui yo solita la que se cubrió con su capa, porque que manía del corazón y de aquella que jamás se pierde, llamada esperanza, inconscientemente, o con la conciencia emborrachada por el alma, te estaba esperando. Mira tú que curioso, que me da la risa, pobrecita, pobrecita…
Y ahora bombón abre bien los ojos y mira lo que te digo, he cerrado la puerta, y aquí no timbre que valga, pase lo que pase, no se te ocurra por esa cabecita de pimpollo llamar. Porque lo único que te puedes encontrar es eso mismo que voy a intentar evitar, odio.

Bueno, pues he aquí mi despedida querido deja vu…
 Adios amor, bey bey bombón, ciao la mia vita…

miércoles, 6 de febrero de 2013

shs, shs... ¡Qué viene, qué viene!

¡Mi querido rincón! ¡cómo te he echado de menos! Aquí estoy, he vuelto y para quedarme...
Para tu consuelo todo sigue igual, gente que sigue cambiando según de dónde venga el aire, personas que siguen decepcionando y muchas otras que sorprenden cada día más gratamente. 
Aunque mi mente está en blanco, mis ideas se han ido de vacaciones, no te preocupes... He vuelto.
xoxo

martes, 31 de enero de 2012

¡Me gusta tó!

Familia numerosa, en una casa de costumbres, en la ciudad de costumbres por excelencia.
Yo crecí viendo como mi hermano el mayor se volvía loco con las letras de una comparsa de un tal Martínez Ares.
Después llegaba cuaresma, y cuando ya abría el naranjo sus flores, dejando un aroma inconfundible por los callejones de un barrio de Santa Cruz, no era el perfume del azahar, era Sevilla pura colándose dentro de sus sevillanos. Llegaba el 3 de Marzo y mi casa olía a miel, ya estaban las torrijas preparadas, como todos, absolutamente todos los años.
Semana Santa, Domingo de Ramos, y después de ir a misa, me voy a un rincón de San Martín, a casa de una familia, que a parte de llevar Blanco de apellido, también lo llevan como silencio, y donde se respira tradición por cada una de sus esquinas. Llega el Miércoles Santo y mi salón se llena de túnicas color azul de abotonadura blanca muy bien planchadas, faja y costal, hoy nos vamos al Arenal, aquel barrio donde se crío mi padre y donde perdió el sentío por una Morena a la que guardan dos angelitos jugando a toreros. El Jueves Santo es puro espectáculo ver a mi madre, morena de pelo negro y ojos verde agua, ponerse una mantilla negra y que salga derrochando elegancia a cada paso. Caerá la noche, e iremos a casa del abuelo, junto a la Magdalena, unos a prepararnos para la Madrugá del Viernes Santo, mi hermano para que mi abuelo y mi madre le echen la túnica del Gran Poder, eso quedará por siempre en su memoria.  Y volveremos a ver andar al nazareno, y a mi padre se le cortará el aliento cuando llegue la Reina de la Calle Pureza, aquella virgen guapa a la que su madre le cantó saeta...
Aún estamos guardando túnicas, que mi madre ya saca los trajes de volantes, mi hermano el mayor afina la guitarra, mi hermana saca flores y mantones, y mi hermano va poniendo libros en el ala del sombrero, y sacando chaquetillas. Y es que yo desde mi ventana veo como Sevilla baila por sevillanas en un Real compuesto por calles de adoquín y albero y cielo de farolillos.
Ha llegado mayo, y empezamos a desesperar, esto si es lo que hemos contado día a día, mi padre saca sombrereras, engrasa zahones, "Cristina, venga que tenemos que ir a limpiar la carriola, que se nos echa el tiempo encima", mamá ya tiene hecha la manteca colorá con lomo y las batas bien planchás, ya solo hay que llevarle a Fulgencia y Manué los havios pa´las comidas. Jueves por la mañana y cada uno nos colgamos nuestra medalla, nos vamos a la misa de Romeros, que Sevilla señores, ¡se va al Rocío!. Y jamás hemos pisado camino, si no es con el mismo nombre que lleva nuestro rincón del patio, Cristina y Antonio.
Señores, con una casa y familia así, que venga alguien y me explique, como no va gustarme todo.. ¡y a quién no le gustaría!

lunes, 26 de diciembre de 2011

Quiero engañar, como mienten los hombres.

Esto no es una crítica hacía el género masculino, quiero aclararlo, sino es una curiosidad, es más, creo que hasta admiración. Me encantaría tener esa facilidad que tenéis vosotros. Poder decir cosas sin sentirlas, oye que parece fácil, pero prometo que yo lo he intentado y no puedo. Soy incapaz de embaucar a alguien con sutiles palabras ya tan ensayadas que salen sin pensarlas si quiera, de hecho puede que media hora más tarde no tengan ni idea de lo que han dicho, es como dar dos besos para saludar, que cuando hay un grupo grande ya no sabes a quién se los has dado y a quién no.
Probablemente la mayoría de las mujeres (digo mayoría porque hay algunas que su lado masculino lo tiene más desarrollado de lo normal) no seamos capaz de hacer eso, por la sencilla razón que no buscamos más allá de una relación recíproca en distintos sentidos:
Yo te quiero, tú me quieres.
Yo soy fiel, tú también.
Respeto y confianza mutua.
¿Parece sencillo? A día de hoy una relación que contenga esos requisitos es pura especie en extinción. Los que tienen una relación en la que falla algo de lo anterior pondrá una sonrisa pero de ojos tristes. Quién tenga la maravillosa suerte de tener todos los números del cartón, cabe la posibilidad de que deje de leer bastante satisfecho por lo que tiene. Lo acepto, porque yo sería la típica que tendría miedo de que alguna se escapará y seguiría leyendo, pero tú eres valiente. ¿ah pero sigues aquí? Vale, seguimos.
Lo que iba diciendo, no se tiene o no se quiere perder.
Sin embargo la mayoría de los hombres, no le dan importancia, siempre y cuando sean ellos quienes las incumplan. Ejemplo: Yo no te quiero tanto como te digo, tienes que respetar que salga con mis amigos y amigas. Pero tú como me quieres, tienes que guardarme un respeto, y eso de ir con amigos, dios... ¡cómo se te ocurre!
Que bonito, eso es amor, confianza, respeto... olé eso es una relación en condiciones.
¿Lo malo de todo esto? pues que una tiene la mala suerte de encontrarse con más piltrafas consecutivos de los que debería, y cuando llega uno medio decente cuesta la misma vida confiar, y encima mientras él tiene que poner algo de esfuerzo para que le eches cuenta, ¡hay que ver lo malas que sois las mujeres! ¡lo que nos hacéis sufrir!, y a ti te empieza a entrar una mala leche y unas ganas de acordarte de todos los de su familia increíbles, pero eres señorita y guardas compostura.
Comprendo que cuando pase eso, los hombres penséis que somos complicadas, pero no, eso es miedo, miedo a fracasar, otra vez, miedo a que nos hagas daño.
Pero para complicados vosotros. Buscáis lo que no tenéis, lo conseguís y lo tratáis mal, y cuando veis que se va, sois egoístas y decís lo que la otra persona quiere escuchar para que se quede a vuestro lado. También están los de no te quiero cerca, pero tampoco lejos. Ni contigo ni sin ti. Mucho te quiero perrito, pero lo que se dice pan, poquito.
¿Ya está bien no? ¿dejad de engañar ya, no? algún día os devolverán todas las vuestras en una. Puede que simplemente algún día maduréis y aprendáis a tratar a otra persona como un ser con sentimientos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

DE FRENTE

Libres opiniones que surgen de la mala prosa de cualquier sin vida propia.
Gracias a Dios tengo una familia, espectacularmente maravillosa, que otros no tienen, amigos incodicionales, que otros mmm... no tienen, y además de todo, una conciencia de lo más tranquila gracias a que no gozo de maldad.
Yo doy la cara, lo mismo que digo por detrás, lo digo por delante, no me escondo en el anonimato. Con la cabeza bien alta puedo andar tranquilamente.
Hay gente tan cobarde, que me da hasta pena, que está tan solo, y envidia tanto la vida de otras personas. Está vacío, no tiene nada por dentro, solo envidia y prepotencia, cuando no es nada para nadie. Yo no estoy sola, pero a veces pido soledad, que cuando se está continuamente con gente se agradece tener un poco de intimidad. Son cosas distintas. Lo que para mí es un opción ocasional, para otros es una obligación.
Que tener amigos de copas, es fácil. Lo difícil es tener amigos de verdad, y yo presumo de eso. El día que determinadas personas puedan decir eso.
Atácame si quieres, por detrás si no eres capaz de mentirme a la cara, que a palabras necias, oídos sordos. Yo al contrario que tú, aunque pienses lo contrario, no estoy sola cariño, y además, fíjate lo que te voy a decir, soy feliz. Yo también te quiero.